Acerca de la eyaculación femenina podemos decir que es un mito que comenzó a crecer en los últimos años. No obstante, es interesante mencionar que, durante la excitación sexual, aparecen ciertas gotas en la mucosa vaginal, pero la vagina carece de glándulas, el líquido que aparece se debe al aumento de la vasodilatación de las arterias que bordean la vagina y que esta constituido por plasma y células de descamación.
En cuanto al orgasmo vaginal, algo hemos mencionado en los párrafos anteriores, pero lo podemos ampliar.
El hecho de que las mujeres no tengan la misma facilidad que tienen los hombres, en nada se relaciona con el tipo de orgasmo y el modo de alcanzarlos. En la actualidad, una de las consultas mas frecuentes es que las mujeres no llegan al orgasmo durante el coito a pesar de lograrlo con otro tipo de estimulación. Conflictos psíquicos o malos entendidos educacionales parecen ser la base de este problema.
En la mujer, no hay orgasmos sin la intervención del clítoris, sin embargo, la experiencia subjetiva, tanto para el hombre como para la mujer, es diferente si el orgasmo se obtiene por penetración vaginal.
Como dijimos anteriormente, el clítoris se prolonga, a modo de relieve, por dentro de la cavidad vaginal; ese relieve es el famoso punto G. Por lo tanto, no tiene sentido hablar de distintos tipos de orgasmos; sino que muchas partes del cuerpo pueden servir para dar origen a la respuesta orgásmica, pero, repetimos, no hay orgasmos sin la participación del clítoris.
En cuanto al periodo femenino, hoy se sabe que las mujeres deben seguir realizando sus tareas habituales durante la menstruación, inclusive, hay estudios que avalan la práctica de la natación para los casos de dismenorrea -molestias o dolores durante la menstruación-. Tampoco hay motivos científicos para evitar las relaciones sexuales durante el periodo femenino, sin embargo, nuestra cultura expresa desagrado a la práctica del coito mientras dura la menstruación.
Lo mismo ocurre en el caso del embarazo, donde existe el mito de que el coito durante este período puede perjudicar a la mujer y al feto. Esta no es una actividad peligrosa para la mujer saludable bajo condiciones normales.
El coito, durante la gestación, esta permitido hasta, aproximadamente, un mes y medio o dos meses antes del parto; luego de este tiempo aparecen ciertas dificultades mecánicas referidas al abdomen de la mujer, no obstante, la pareja puede serenar la tensión sexual mediante las caricias, besos y abrazos. En cuanto al deseo sexual podemos decir que hay investigaciones que concluyeron que este disminuye durante el embarazo, especialmente durante los tres meses previos al parto; sin embargo, hay otros que indican que el deseo se mantiene o, en algunos casos, aumenta.
miércoles, octubre 3
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